lunes, 22 de octubre de 2007

Salvemos al Planeta, Amemos a la Madre Tierra




A continuación les reproduzco un extracto de una charla que dimos en el 2008 en el marco del Día Mundial de la Tierra y que llevaba por nombre esta misma campaña:

Salvemos al Planeta Amemos a la Madre Tierra

¿Y qué significa Amar a la Madre Tierra?
Algunas medidas que podemos tomar


Evita fumar







Evita comprar animales exóticos o productos derivados



Utiliza cartuchos de impresoras recargables




Evita los incendios forestales




Utiliza pilas recargables



Utiliza sólo aerosoles ecológicos





Consume productos que no hayan sido producidos con procesos contaminantes




Descongela el frigorífico periódicamente





Ahorra agua




Ahorra energía apagando las luces, la calefacción, el aire acondicionado, la computadora






Minimiza el uso del automóvil




Planta un árbol




Separa las pilas y baterías de los celulares




Recicla y reutiliza el papel de la oficina



Separa en tu basura la materia orgánica, textiles, metales, vidrio, plásticos, papel y cartón



Reciclar, reducir y reutilizar



Sensibilizar+ Divulgar+ Difundir+ Promover +Educar +Investigar




¿Qué se está haciendo en el ámbito mundial para salvar al planeta?

Acuerdos Internacionales


Convención para la protección de la Flora, de la Fauna y de las bellezas escénicas naturales de los países de América (Washington,1941)

Convención sobre la Pesca y Conservación de los Recursos vivos de la Alta Mar (1961)

Convención relativa a los Humedales de Importancia Internacional (RAMSAR, 1971)


Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas (1977)


Convención sobre la Prohibición de Desarrollo y Almacenamiento de Armas

Bacteriológicas Tóxicas (1978)

Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre (1973/1979)

Convenio de Viena para la Protección de la Capa de Ozono (1985)

Protocolo de Montreal relativo a Sustancias Agotadoras de la Capa de Ozono (1987)

Convenio de Basilea sobre el Control de los Movimientos Transfronterizos de los

Desechos Peligrosos y su eliminación (1989)

Convención para la protección del Patrimonio Mundial, Cultural y Natural (1990)

Convención Marco de las Naciones Unidas sobre Cambio Climático (1992)

Establecer las concentraciones atmosféricas sobre gases de Efecto Invernadero

Declaración de Río sobre Desarrollo y Medio Ambiente (1992)

Convención Internacional sobre la Diversidad Biológica (1994)

Protocolo de Kioto (1997)


Convención Internacional para la Lucha contra la Desertificación (1998)




Y éste es el mensaje original de la campaña, creada el 22 de octubre de 2007:






Los seres humanos formamos parte de una gran red inteligente de pensamiento-sentimiento que nos permite interconectarnos entre sí aunque no nos conozcamos. La acción de pensar-sentir-soñar es invisible para los demás pero afecta nuestras vidas y nuestro hábitat, funciona como una gran obra de creación que se materializa en nuestra realidad y está científicamente comprobado. Imagínense lo que podríamos crear de forma masiva, haciendo un esfuerzo colectivo global.


Este mensaje que envío, y que me llegó este domingo 21 de octubre de 2007 a las 7:00 de la mañana, forma parte de una información obtenida hace quince años, que he redescubierto recientemente, y que perfectamente se enmarca dentro de las miles de campañas similares que actualmente existen en el mundo.


No se trata de una campaña de carácter ecologista o religiosa, sino simplemente es una iniciativa comunicacional ética para brindarle a nuestra Gaia, la Madre Tierra, algo que nos viene aclamando a nosotros: sus pobladores, beneficiarios, depredadores y organismos que la conformamos.


Tampoco los estoy invitando a que salgamos con pancartas a manifestar frente a alguna embajada, y mucho menos que abandonen sus vicios, costumbres, actitudes, creencias, prácticas, tecnologías, recursos o lo que sea. Ni siquiera es una cadena, de esas fastidiosas que diariamente nos llegan por correo electrónico.


Planteo la creación de una red mental de pensamiento-sentimiento que ayude en el proceso de autocuración que amerita desesperadamente nuestro planeta.

Les exhorto a invertir un segundo de su valiosísimo tiempo para que, entre todos, generemos y enviemos a la Tierra el sentimiento más sublime: el Amor.


Sé que para muchos sonará extraño esto que les propongo, no lo analicen mucho, sólo háganlo. Ésta es una necesidad vital, por nuestro bien y el de todos los habitantes de este planeta.


Cada uno de nosotros desde sus respectivos puestos, roles, lugares o situaciones puede crear mentalmente: rezar, orar, meditar, imaginar, soñar, visualizar, sentir, pensar, y expresar gráficamente, escrita o en cualquier formato, la siguiente idea: Te Amo Madre Tierra, o como prefieran estructurarlo.

Independientemente del momento en que lo hagan, puede ser a cualquier hora del día o en cualquier lugar, lo importante es que el mensaje sea emitido. Aquí el espacio-tiempo no interesa, porque definitivamente todo se conecta.

Tampoco importa la duración o tamaño del mensaje, puede ser un segundo, un minuto, pero eso sí, que se convierta en un ejercicio diario, desde hoy hasta el resto de nuestros días. Y el medio o canal para enviarlo, se los dejo a su imaginación.

La intención es crear una red de Amor que cubra a la Tierra y que contribuya con la autocuración de las enfermedades que la están exterminando. Entiéndase enfermedades a todos los desequilibrios que los seres humanos hemos creado y la afectan negativamente, cada uno de ustedes sabe a lo que me refiero.

Este sentimiento-pensamiento, se me ocurre, puede generarse desde distintas motivaciones. Se puede asemejar al que experimentamos cuando pensamos o compartimos con nuestras propias madres, con nuestros hijos o cuando iniciamos una relación amorosa con alguien. Busquen dentro sí esa sensación de Amor, que es tan intuitiva e indescriptible.

También, pienso que se pueden traer al conciente recuerdos placenteros de cuando hemos ido de paseo a la playa, a la montaña, a una hacienda con muchos animales o simplemente a un parque.

Visualizar el verdor de la naturaleza y el azul del mar. Juntos crean el verde-azul, el cyan, o como he denominado anteriormente, el color del Amor Divino.

Sé que ustedes estarán pensando: “Qué le pasó a Eliana, amaneció come flor, paz y amor”. Pues si. Estoy despertando a la conciencia planetaria y universal, que había estado dormida por mucho tiempo, y que me llegó hace años cuando empecé a ver la energía de la gente y de las cosas, pero en ese momento no entendía de qué se trataba.

Una vez más, gracias por leerme y me despido con esta campaña: Salvemos al Planeta, amemos a la Madre Tierra.

eliana.quintero@gmail.com
http://elianaquintero.blogspot.com/
Caracas-Venezuela
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También los invito a leer:
Y el mensaje se sigue difundiendo...

Un fin de semana dedicado a la Madre Tierra

El Diablo aboga por salvar a la humanidad. Por: Pedro Quintero


La esperanza de un mundo mejor

Gracias a los amigos de Adital por reproducir nuestra campaña:

http://www.adital.com.br/site/

3 comentarios:

Anaiz Quevedo dijo...

Eliana
Los llamados más importantes, son aquellos que provienen del corazón. Somos mujeres, madres, magas, Diosas, Rosas, bailarinas conectadas con la tierra. Sentir ese latido es vital, a veces oimos más el ruido externo, el tráfico, las angustias, y no el llamado de la Tierra como lo hacían nuestros ancestros. Esa conexión que es lo más normal del mundo ahora por algunos(as) podría ser vista como algo raro.
Amiga admiro tu valentía.
Muchas Gracias por compartir tu sentir que es el de tantos(as).

Abrazos
Tu amiga del alma
Anaiz

lulu dijo...

Es muy sierto, lo que dices en ropiemndo el silención, es una verdad que a nadien le gusta experimentar o sacar desde sus mas aya, y gracias por mandarme este articulo que es muy parecido a lo que vivimos todos y cada uno de nosotros, y esos paradigma hay que romperlos, tal yu como lo dices en tu rrticulo; ya estamos en el 2007, y todavia nos efrentamos a estas situaciones, y en cuanto a conocerse cieberneticamente estas en todo lo cierto o te puedes enamorar o te puedes desilucionar es mi experincia, gracias por tu articulo

lourdes

chirimeno dijo...

Yo amo a la pachamama y quiero estar en comunión con ella siempre!

Saludos!