lunes, 19 de mayo de 2008

Fenómeno Facebook

Ilya Prigogine, premio Nobel de Química 1977, precursor de la Teoría del Caos, rompió el paradigma de la simplicidad, introdujo el concepto de estructuras disipativas y dijo también que el tiempo era irreversible, es decir que el tiempo no podía echarse pa´trás. Pero resulta que en este tercer milenio hemos conseguido una herramienta que nos ha permitido reencontrarnos con el pasado y transformarlo en presente, a través de un sistema disipativo que crece de manera caótica y descontrolada, con la increíble facilidad de hacer click con el mouse.

El pasado mes de febrero una compañera de trabajo, la Kata, me puso en contacto con una página de Internet que desde entonces me mantiene pegada. Al parecer no sólo a mi, sino que es tema de conversación de mucha gente en Caracas, y yo sospecho que en toda Venezuela.

Se trata del Facebook, una red de amigos que crece diariamente de manera sorprendente. Por correo electrónico me han llegado las invitaciones de otras redes de contacto con características similares como el Sónico, el Hi5 y el que se yo qué. Pese a que es una red de contactos como las otras, el Facebook tiene una magia especial que hace que la gente se enganche religiosa y adictivamente, y sinceramente todavía no termino de descubrir cuál es la diferencia.

Más allá del montón de aplicaciones extrañas que brinda al usuario, y que ignoro a casi todas, lo que me enloquece del Facebook es la maravillosa posibilidad de reencontrarme con gente que tenía aaaaaaaaaaños que no veía, y que jamás pensé que volvería a ver. En el momento que escribo esto tengo casi los 300 contactos.

Cada día que pasa vivo esa agradable sensación de pelos parados y ojos aguados, cuando me reencuentro con compañeros de clase de mi Colegio el Sagrado Corazón de Jesús “San José de Tarbes” o de mi Liceo Centro Estudios Carabobo, ambos de Puerto Cabello, que han armado grupos de alumnos y ex alumnos.

O la gente de la Escuela de Comunicación Social de la Universidad Central de Venezuela, que creó el grupo los locos de los 90. Y la gran cantidad de ex compañeros de trabajo, colegas periodistas o bailarines de danza contemporánea y gente del medio cultural, amigos todos, y algunos familiares, con quienes he retomado la comunicación perdida por el cambio de circunstancias.

Me he enterado también que a raíz de estos reencuentros virtuales, hay grupos de gente que tiene años sin verse y se han organizado para reunirse físicamente.

Creo que el Fenómeno Facebook, como decidí bautizarlo, es la materialización del sueño de quienes creemos en la amistad, de quienes apreciamos la importancia de las relaciones humanas, de quienes hacemos promoción cultural y relaciones públicas, y también de quienes creemos en la libertad de expresión, porque además allí conviven personas de todas las tendencias políticas y religiosas, creencias diversas y todo tipo de cosas. Hay de todo.

Lo que más me emociona es que sin proponérmelo, y es un trabajo que vengo haciendo desde hace años, estoy armando la gran base de datos de contactos de diversos momentos de mi vida, y es el Facebook que lo está haciendo por mi.

Hay gente que se ha manifestado en contra de este instrumento comunicacional porque supuestamente invade la intimidad de la gente, e incluso escuché que había una presunta campaña de descrédito hacia este tipo de redes. Otros han dicho que no les gusta porque les llena de basura el correo, y eso a mi me súper molesta, sin embargo les recomiendo abrir un correo electrónico exclusivo para recibir las notificaciones del Facebook.

Me atrevo a afirmar que en la actualidad, así como antaño decía aquella cuña publicitaria de Cantv: “Si no estás en Páginas Amarillas no existes”. Hoy cambia la plataforma de papel al digital: “Si no estás en Facebook no existes”.

Otra cosa que me tiene fascinada es entender que en realidad toda la humanidad está conectada. Y me recordé de la frase con la que comencé la campaña “Salvemos al Planeta. Amemos a la Madre Tierra”: “Los seres humanos formamos parte de una gran red inteligente de pensamiento-sentimiento que nos permite interconectarnos entre sí aunque no nos conozcamos”. Pero en realidad todo el mundo se conoce cuando te das cuenta que los amigos de tus amigos son amigos tuyos también, jajajajajajaj. Es el paradigma de la interconexión y la comunicación en una dimensión supra como nunca antes nos hubiésemos podido imaginar.

Para quienes aún no existen, jajjajjajaj, los invito a conectarse a través de
http://www.facebook.com

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