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viernes, 11 de octubre de 2019

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sábado, 20 de julio de 2019

Reforzando el liderazgo del Paz Castillo




El pasado miércoles 17 de julio dicté el Taller Reforzamiento del Liderazgo a los docentes de la Unidad Educativa "José Ignacio Paz Castillo", tras la invitación que nos hiciera su Directora, la profesora Aura Sánchez, a través de la Sub Directora del Simoncito "San José", la profesora Ana Madera, a quienes agradecemos tan amable gesto, ya que con esta actividad completamente gratis brindamos nuestro aporte para el fortalecimiento de nuestra  comunidad, la parroquia La Pastora de Caracas. Gracias a Nova por el apoyo técnico. Gracias a Dios por la oportunidad.


viernes, 24 de mayo de 2019

Taller “Reforzamiento del Liderazgo para la Clase Trabajadora” de FONTUR


Este viernes 24 de mayo de 2019, dicté el Taller “Reforzamiento del Liderazgo para la Clase Trabajadora” de FONTUR, donde revisamos algunos conceptos como Liderazgo, Líder, las características del Líder, así como también hicimos algunos ejercicios prácticos para afianzar estas ideas. De verdad, quedamos todos muy contentos y con ganas de crear más actividades dinámicas como ésta. Gracias, Gracias, Gracias por la invitación.


domingo, 6 de noviembre de 2011

Estudiando la carta de la Torre, arcano mayor del tarot

En estos días pude darme cuenta que el concepto gerencial de Transformación Organizacional en su esencia tiene lazos arquetípicos de similitud con la carta de la Torre del Tarot.

La Transformación Organizacional o Cambio de Segundo Orden, que según la traducción del libro Organizational Transformation: Approaches, Strategies, and Theories de los autores Amir Levy & Uri Merry (1986) significa lo siguiente: “… es un multidimensional, multinivel, cualitativo y discontinuo cambio radical organizacional que implica el cambio paradigmático”.

Según diversos autores que han estudiado la Transformación Organizacional, registrados en el libro mencionado arriba, este fenómeno tiene diversos enfoques. Se refiere a un cambio de una o diversas dimensiones del sistema-organización, cambio de conceptos, de procesos, de estructura, de contexto, de políticas, de normas, de objetivos, de dirección, de producción, de valores, de perspectiva, de percepción y que llega a modificar inclusive la visión que tenemos del mundo. Este Cambio de Segundo Orden constituye una modificación profunda calificada como radical y hasta revolucionaria.

Mientras que la carta de La Torre, arcano mayor del Tarot, y según el libro Tarot Mítico (Sharman-Burke y Greene) significa: “… atacada por el Dios, es una imagen del derrumbamiento de las viejas formas… es una representación de las estructuras, internas y externas, que nos hacemos nosotros mismos, como Minos, como defensas contra la vida y como escondite para ocultar nuestros lados menos agradables a los demás”.

He aquí un elemento importante del simbolismo estudiado “… cuando el Loco se enfrenta al gran Dios Pan en el centro del Laberinto, es transformado por el encuentro. Es más humilde, más completo y más real. Inevitablemente este cambio dará lugar a transformaciones en la vida externa. Del mismo modo que nuestras actitudes se ven alteradas por cualquier encuentro que tengamos con lo que está en el subconsciente, así también son los modos de vida que elegimos”.

Cuando sale La Torre en la lectura del Tarot: “Presagia el derrumbamiento de las formas existentes… algo dentro del individuo ha alcanzado el punto de ebullición y no puede vivir por más tiempo con tales límites”.

Vemos entonces que los puntos de encuentro entre ambos códigos, La Torre del Tarot y la Transformación Organizacional, son el cambio de estructura, de valores y de las viejas formas que pueden traducirse como las normas, políticas, conceptos, objetivos, etc.

Podríamos afirmar entonces que todos los sistemas, ya sean los seres vivos o las organizaciones, están en constante procesos de cambios, de ciclos que se cierran para darle paso a nuevos ciclos.

Ambos signos contemplan el rompimiento de paradigmas, es decir el abandono de los viejos sistemas de creencias para adoptar nuevas creencias, nuevas formas de pensar, de concebir el mundo.

En ambos, La Torre y la Transformación Organizacional, el cambio busca una mejoría del sistema-individuo, aunque en un principio se sufra la resistencia al cambio, por desconocimiento de lo nuevo o por el apego a lo conocido.

Toda transmutación, por más dolorosa que pudiera llegar a ser, implica un crecimiento debido al aprendizaje implícito durante el proceso.

Y la otra coincidencia, es que la caída o rompimiento o cambio podría venir por la influencia externa o del entorno.

Imagen de http://www.ciromarchetti.com

lunes, 24 de septiembre de 2007

Gerenciando nuestras propias vidas

Recientemente hablaba con una amiga sobre la película “El Secreto”, que recomiendo ver a todo el mundo y que cada quien saque sus propias conclusiones. Ella me daba sus impresiones positivas sobre el tema, me dijo que leyó el texto y no había visto aún el documental, pero me hizo una pregunta comprometedora, la cual voy a intentar responder sobre la base de mi escasa experiencia.

Me preguntó cómo hacer para lograr que ese sueño, eso que se visualiza, se cumpla, se haga realidad. Una pregunta muy difícil de contestar, jjajajajjajajaaj.

Creo que la duda de mi amiga se relaciona con el cómo se puede visualizar, atraer y agradecer algo que no se sabe qué es. Por su puesto, ese “qué” debe ser definido anteriormente para luego poder establecer hacia “donde” voy.

El jueves 20 de septiembre, hubo una frase constante, muy utilizada en el mundo empresarial, y que retumbó en mis oídos durante las clases de las tres materias del postgrado, en la Especialización en Gerencia Pública de la UNEFA: “Planificación Estratégica”, ahora me doy cuenta porque sentía que era una clave para escribir esta reflexión. Y el fin de semana volví a conseguir esta misma idea en el libro que logré recuperar “El poder la comunicación estratégica” de Italo Pizzolante, con quien tuvimos la valiosa oportunidad de estudiar en uno de sus cursos, organizado por la Alianza Social de Venamcham.

Me refiero a que debemos tratar de manejar la propia vida como si fuese un proyecto: “Conjunto de acciones organizadas para cambiar una realidad, actuando planificadamente”, definición según mis apuntes de la materia “Proyectos Sociales y Ética”. Y actuar cumpliendo con todos los niveles operacionales de la planificación gerencial: “Objetivos y Metas, Políticas, Normas, Procedimientos, Programas, Planes, Estrategias y Presupuesto”, según mis apuntes de la materia “Formación Gerencial”, jjajajjajjajajjajja.

Para ilustrar la respuesta voy a dar un ejemplo práctico, que quienes me conocen han escuchado en otros momentos. La persona que me introdujo en el arte de la planificación y la gerencia fue mi papá, quien me regaló mi primera agenda, fucsia, me explicó para qué servía y me obligó, muy amablemente, a leer su colección de la revista “Producto”, a principios de los noventa. Hoy digiero con mayor facilidad que llevar anotada la rutina diaria es una forma básica de planificación estratégica.

Pero ese día a día debe estar en consonancia con un plan macro, que debe estar concebido previamente y lógicamente. Popularmente lo llaman de varias maneras, pero en esencia es lo mismo: Objetivos de vida, Sueños, Qué quiero, Deseos del Espíritu de Navidad, Propósitos de año nuevo, Deseos de cumpleaños, etc. Recientemente adopté el nombre de un artículo sobre el tema aparecido en Ultimas Noticias en el 2006, y que obsequié a algunos allegados convertido en tarjeta de Navidad, se llama: Las Claves del Éxito.

En esa agenda además de lo anterior, los objetivos y metas, y los procedimientos o acciones diarias para cumplir con los primeros, también registro mis normas, políticas, programas, planes, estrategias y presupuestos, es decir: descripción de cómo quiero tal cosa o qué no quiero: creencias que debo cambiar, ideas, afirmaciones, coincidencias, proyectos, listas de cosas pendientes, imágenes, sueños, contactos importantes, presupuesto familiar, etc. La escritura es la herramienta comunicacional que me ha funcionado, pero también existen otras: las imágenes visuales o Mapas Mentales.

Pero supongamos que todavía no hemos alcanzado la culminación exitosa de algún objetivo… Me vienen cuatro ideas distintas pero que siento que se complementan o relacionan, dos de las cuales fueron discutidas esta semana en la materia Gerencia Estratégica en el Sector Social.

La primera: la incertidumbre del entorno, las adversidades del contexto donde me encuentro actualmente, tal vez no es el momento ni el lugar ni la gente para lograrlo. Segunda: cuáles han sido las oportunidades que se me han presentado, las he aprovechado o las he rechazado, y porqué.

La tercera, y éste es un tema que vengo estudiando con especial énfasis desde hace dos años: la autoestima, acrecentar la confianza en mí misma, creer en lo que quiero y en lo que estoy haciendo, aceptarme con las limitaciones que tengo, reconocer qué soy y cuáles son mis talentos, en otras palabras: amarme. Sino hay autoestima es difícil lograr cualquier cosa.

Y la cuarta y última idea. La disciplina. Gracias a Dios he tenido la oportunidad de estudiar disciplinas de fuertes exigencias físico-mentales, como el ballet clásico o la danza contemporánea, que me han llevado a entender en qué consiste la tan nombrada “fuerza de voluntad” y tratar de llevarla a otros ámbitos de mi vida. Una doña muy sabia me enseñó una frase buenísima que la aplico cuando tengo fastidio o flojera: “Hay que hacer lo que se tiene que hacer y ya”.

Me atrevo a afirmar que en cualquier instante nuestro peor enemigo puede ser la propia mente, que nos coloca trampas y confabula en contra del plan, creándonos dudas y temores, dispersándonos de nuestros sueños, de lo que somos. Es cuando debemos fortalecer la constancia, la perseverancia, la paciencia, la fe en Dios y en nosotros mismos. Y es por ello que se hace tan necesaria la automotivación, con la generación constante de pensamientos y sentimientos positivos.

Este proyecto que se llama vida es un trabajo constante de autorrevisión y de autoconocimiento, de chequear lo viejo y de poner el visto bueno a lo que hemos logrado, de sentirse feliz y celebrarlo, desechar lo que no nos conviene o funciona, pasar la página, seguir adelante y plantearse nuevos objetivos.

Amiga mía, espero haberte respondido.