lunes, 9 de marzo de 2009

Nova: La Sirenita


Cuando sale al mercado una versión en DVD de la película La Sirenita, Nova me hace comprarla. El otro día le dije: “Pero si esa ya la tenemos”. Y ella me respondió: “Cuánto apostamos a que no, mamá”. Jajajajaajaja. Ella tenía razón, en ésta última versión que adquirimos la protagonista no era Ariel sino Melody, la hija mitad humana y mitad sirena.

A Nova le encanta esta historia, junto con todos los cuentos de princesas, por su puesto. Le gusta tanto el personaje de Ariel, que para su fiesta de cumpleaños, para celebrar sus 5 años, me pidió que la disfrazara de La Sirenita. Yo tuve que inventar y correr, registrar en mi memoria y poner en práctica todo lo que alguna vez aprendí sobre costura y manualidades. En menos de una semana, logré elaborar un traje artesanal inspirado en la caricatura de Disney. Pero lo más importante, mi pequeña quedó súper contenta.



Como siempre lo he dicho, y lo sostengo, yo traje a Nova al mundo para complacerla y alimentarle todas sus ideas, jajajajajaajajaaj. Estos inventos y fantasias, forman parte de ese paradigma.


Luego de esa aventura, durante un ejercicio en clase en el preescolar donde ella estudia, los niños debieron escribir un cuento, compuesto por texto y gráficos. Y adivinen qué: Nova escribió el cuento de La Sirenita.






A continuación les reproduzco el cuento que Nova escribió recientemente, transcrito con mi ayuda. Les presento a La Sirenita, versión de Nova, una niña de 5 años y 5 meses.

La Sirenita, versión de Nova

Yo he sido muy feliz nadando en el agua y mis amigas también son felices. Y entonces nunca pude ver un humano, mi papá nunca me lo permitió. Y un día nadé fuera del agua.

Yo tenía un plan y se me olvidó ese plan. Y cuando me acordé, fui a la casa de la bruja, que mi hermana me había dicho que ella me podía convertirme en una humana. Y ella me convirtió en humana. Nadé y nadé y no dejé que los tiburones me comieran.


Yo me enamoré y salí del agua. Fui detrás del muchacho. Y después alguien me puso el pie para que yo me cayera. Y yo me desmayé y me caí.


El príncipe escuchó un: “¡Pucutún!”, y me recogió, y me llevó a su castillo.

Y dijo: “Hola”, para ver si yo estaba despierta.

Yo no dije nada. Yo me desperté y dije: “Quién eres tú. A dónde estoy?”.

El príncipe dijo: “Estas en mis brazos”.

“Y porqué estoy en tus brazos?”, dije yo, La Sirenita.

“Porque
te desmayaste”.

“Ya me acordé porque estoy en tus brazos, es porque un hombre, que creo que me odiaba, y yo no lo conozco”.

“Ah! Si!”, dijo el Príncipe.

Colorín, colorado, esta Sirenita se ha casado.

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