martes, 29 de abril de 2008

Pimenteira Brasil sigue Sambando en Caracas

Si alguien conoce a la agrupación musical venezolana “Pimenteira Brasil” esa soy yo. Jamás pensé que fuese a escribir sobre ella en mi blog, pero su director me pidió apoyo en la promoción del lanzamiento del segundo CD: “Sambando en Caracas”, y si algo tengo es que reconozco los verdaderos talentos, los promuevo, más allá de cualquier conflicto de antaño, jajajjajajjajajja.

El grupo tuvo sus antecedentes en los talleres de percusión brasilera que a finales de los años noventa dictaba en el Instituto Cultural Brasil Venezuela, el director musical y fundador de la banda, el percusionista de origen venezolano-brasilero, Carlos Rojas Zoccolo, quien además fue mi socio, fue mi esposo y es el padre de Nova.

Ésa era una época de mucha investigación, escuchábamos música de Brasil y estudiábamos la historia musical de ese país en casa de nuestros queridos y recordados amigos Oscar García Da Rosa y, su entonces compañera, Graciela Da Silva, quienes ayudaron de alguna manera en este proceso de gestación. Ellos tenían el fabuloso programa radial “Contacto Brasil”, que por más de diez años nos alimentó a los melómanos amantes de la música brasilera, a través de la emisora Jazz 95.5 FM. Programa que más adelante ayudó también a promover el grupo.

Y es que “Pimenteira Brasil” se gestó al mismo tiempo que Nova fue creciendo en mi vientre. El grupo nació en aquellos carnavales del 2003, pero aún no tenía nombre cuando salimos a venderlo junto con otros productos culturales que promovíamos a través de nuestra asociación civil cultural Producciones “A todo movimiento”. Éramos realmente osados en aquel entonces, jajjajajjaaa.

Todas las piezas fueron encajando perfectamente. Luciano Calello acababa de llegar de Brasil enfiebrado con el estudio del cavaquiño, los percusionistas ya tenían una formación en los talleres: Pedro Isea, Raúl “Piqui” Navarrete, José Ramón Navarro e Iván Rivas, y luego entró Luis Cabriles. Faltaban los vientos: Héctor Bastardo en el saxo (en los primeros toques) y Willi Noya en el trombón, quienes ya no están. Y luego se incorporó Julio Medina en la guitarra, quien enriqueció el trabajo enormemente. Carlos además de la dirección y la producción, estaba en la percusión y las voces. Y yo, en aquel entonces, serví de productora y promotora de una idea que aún no tenía ni forma.

Comenzaron los ensayos y luego los toques. El primero fue en el teleférico Ávila Mágica y luego el nombre de “Pimenteira Brasil” se lo pusimos en aquella reunión con Ricardo, programador musical del famoso lugar La Belle Epoque, un local nocturno donde se presentaban las mejores bandas de Caracas, y donde todos los músicos querían tocar. Estas presentaciones, llenas de ganas y de entusiasmo, sirvieron para consolidar la banda, que en los inicios sólo interpretaría sambas de los años 40 y 50 de Brasil.

Y luego vinieron las invitaciones para los conciertos, las fiestas privadas y los programas de radio y televisión. Diversos escenarios y organizaciones han escuchado a esta talentosa agrupación venezolana: el Instituto Cultural Brasil Venezuela, la Embajada de Brasil, la Sala de Conciertos del Ateneo de Caracas, la Sala de Conciertos de la Universidad Central de Venezuela, el Salón CANTV Jóvenes con FIA, el Teatro Escena Ocho, el Centro de Arte la Estancia, el Museo de Bellas Artes y pare de contar.

Después vinieron los benditos ensayos abiertos para el público en distintos bares caraqueños, que tanto aborrecí y odié, porque sentía que estaban desvirtuando la esencia del grupo al tiempo que alcoholizando a sus integrantes. Como todos los grupos, éste ha tenido sus altibajos. En uno de esos bajos salí yo.

Pero el espíritu original del mismo se ha mantenido, promover la música de Brasil. Hoy su repertorio se abrió e incluye el género llamado Choro. Y también tiene nuevos músicos, la flautista Daniely Benitez, y otros que no sé sus nombres. Y en ocasiones han contado con la participación especial de la dulce voz de Olga Palís.

Quiero aprovechar para reconocer la importante labor que en la producción del grupo han tenido dos de sus miembros: Pedro Isea, quien es la voz principal y canta espectacularmente, y Luciano Calello.

En este 2008 “Pimenteira Brasil” cumple 5 años, los mismos que cumplirá Nova en octubre. Podría afirmar que es un producto maduro, con una importante trayectoria artística y con un excelente sonido. Y es por ello, que han decidido lanzar su segunda producción discográfica independiente “Sambando en Caracas”, y cuyo lanzamiento no puede ser en otro lugar que en su casa materna, el Instituto Cultural Brasil Venezuela, institución que tanto apoyo ha brindado en la difusión tanto del grupo como de los talleres de percusión brasilera. El bautizo y la presentación para la prensa serán este miércoles 30 de abril, a las 8 pm.

Para finalizar, no me queda más que felicitar a cada uno de los Pimenteiros, como ellos se llaman entre sí, por su disciplina, no, disciplina no, más bien por su dedicación y pasión. ¡Ah! Y muchas gracias por la invitación al bautizo y por permitirme reconciliarme con ustedes a través de esta reseña, jajajajajajajajaja.

Chin chin

Y estos son sus blogs:

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