lunes, 31 de diciembre de 2007

Candelaria, Candelaria

Hay una parroquia de las tantas que tiene el municipio Libertador (Distrito Capital) en Caracas que para mi tiene una magia y una fascinación especial, La Candelaria. Son innumerables las vivencias que he tenido allí. Y confieso que es un lugar donde quiero sendentarizarme.

Creo que conozco casi todos sus restaurantes, tascas y bares, pero no recuerdo sus nombres. En cada uno he degustado una variada gastronomía internacional y me he bebido toda la cerveza que he querido, jajjajjajajjajjajjaa.

También está mi iglesia preferida, La Candelaria, donde reposan los restos del Dr. José Gregorio Hernández, rodeada de su particular plaza con sus pintorescas ventas de velas, esencias aromáticas e imágenes. Me encanta que en esta parroquia se pueden conseguir locales de todas las ramas del comercio.

En La Candelaria está la escuela donde estudio flamenco, de la maestra Julia Españoleto y su familia, la de mayor tradición flamenca en Venezuela; también están el gimnasio Orinoco, el más “antiguo de Caracas”; y el spa Urban Puma, que es súper moderno y espectacular.

Pero en definitiva una de las cosas que más me atrae de La Candelaria es que ahí viven, cada uno por su lado, dos tíos a quienes quiero mucho y he compartido un montón, no quiero conflicto por esta afirmación por favor, a cada uno lo quiero mucho y punto, jajjajjajajjajjajaja, ellos son Luis Quintero y Belkys Hernández, padres de los primos que he nombrado anteriormente en este Blog: Joselaing, Christofer y Gian Luis, y a quienes he visto crecer.

El apartamento de Luis es una especie de extensión de la casa de los Quintero en Puerto Cabello, donde todo el mundo se encuentra y se queda.

Luis Quintero vivió en Italia en la década de los setenta, tras haber salido por razones políticas de la Escuela Naval de Venezuela (1962-1966), donde marcó un record que aún se mantiene vigente, como el cadete más valioso en Espíritu Naval, Aplicación y Conducta. Volvió a Venezuela en los ochenta, y desde entonces se ha dedicado a distintos negocios. Me atrevería a afirmar que mi tío Luis, heredado de la abuela Carmen Gamboa, es el psíquico-sanador más impresionante que conozco y lo recomiendo con los ojos cerrados.

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Gracias a los amigos que se han comunicado para manifestar su interés en este Blog: Yubirí Arraiz, Richard Pedra, Daniel Wakstein, Isidra Vargas, Betzabeth Correa, Yelitza, Cinallini Acosta, Nicolás Serrano, Dayana Díaz y mi tía Flor Quintero.

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