viernes, 12 de octubre de 2007

El Chat, una vía para la armonización de la gente

La comunicación es una necesidad vital, un don divino, una habilidad, una herramienta y hasta una profesión del ser humano, aunque los animales también se comunican. Creo que la comunicación es todo. Cualquier tipo de actividad del hombre lleva implícita la comunicación.

En el tradicional modelo o teoría de la Comunicación de Shannon y Weaver, que nos machacan en la Escuela de Comunicación Social de la UCV hasta el cansancio, ésta contempla el emisor o fuente- el mensaje- el receptor- el canal o vía - y el feedback o respuesta para que verdaderamente exista el acto de comunicación, según recuerdo.

En los últimos 10 años o más, y en el marco del auge increíble que han tenido las tecnologías de la información y la comunicación en el mundo globalizado, mundializado, aldea global o como les provoque llamarlo, se ha desarrollado un canal de comunicación, específicamente, que me atrevo a afirmar ha servido para armonizar las relaciones humanas. Me refiero al Chat de Internet.

Esa pequeña ventana que nos brinda Hotmail, Gmail, Yahoo y pare de contar, se ha convertido en una opción maravillosa para acercar a la gente, acortar las distancias de quienes viven en países distintos, es una vía de escape al día a día, a la rutina fastidiosa, es una forma secreta de resolver problemas entre compañeros de trabajo, una estrategia para conseguir pareja, una herramienta para elaborar trabajos, una manera de tener reunida a toda la familia e inclusive, es un mecanismo para sentirse acompañado.

La gente tiene la necesidad de hablar, de expresar, y a su vez de ser oída, de ser comprendida. Y hay quienes están dispuestos a escuchar, opinar y ayudar al otro. En este caso sustituyamos la palabra “hablar” por “escribir” y “escuchar” por “leer”, pero en esencia es lo mismo. El Chat es excelente vía para ello y es mucho más económico que el teléfono.

Creo que el Chat está desplazando a los sacerdotes, psicólogos y psiquiatras, y hasta los tan populares brujos, jajajaaajajaaajjaj.

En la actualidad todo el mundo chatea. No hay límite de edad para ello. Hay quienes visitan los cybers, en los colegios o universidades, otros se conectan en sus casas y la gran mayoría de los chateadores lo hacen desde sus puestos de trabajo.

En este último espacio, las oficinas, tanto de organizaciones públicas como privadas, los “líderes” de éstas, entre comillas, tienen como política el bloqueo del Chat para evitar que los empleados pierdan el tiempo laborar en supuestas pendejadas.

Y es que estos imbéciles todavía no se han dado cuenta que estamos en la Era de la Información y la Comunicación. ¡Que alguien se los diga por favor!. Si ellos permitieran que la gente chatee libremente tendrán a unos empleados contentos y más eficientes. Pero porqué si están perdiendo el tiempo? Se preguntarán.

La respuesta es sencilla y sensible. Porque cuando la gente se comunica con sus seres queridos, habla sus penas, resuelve sus problemas, expresa sus ideas, dice lo que siente, se hace mejor persona, es más feliz, está más relajada y por lo tanto rinde más en su trabajo. Y, como titulé este escrito, se crean lazos o relaciones más armónicas o amorosas entre las personas.

Y lo mejor de todo, señores Dinosaurios, es que los empleados al tiempo que chatean están realizando sus labores, porque ésa es una de las hiper ventajas del Windows, en todas sus versiones, sino lo sabían.

Finalmente, propongo un nuevo modelo comunicacional:

Chat = Comunicación = Amor
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